lunes, 21 de diciembre de 2009

El accidente.

Daba miedo. Estaba hecho una pena.
Tenia una venda ensangrentada cubriéndole la frente y un ojo morado, la pierna derecha enyesada y el brazo del mismo lado en cabestrillo, sin mencionar los millones de cortes y cardenales que tenia visibles.
-Zac! Como estas? -me pareció una pregunta estúpida, ya que estaba mas que claro que no estaba bien, pero aun así fue la única que pude formular.
-Bien, sin contar que casi muero aplastado por un auto, perfectamente -dijo sonriendo. Como hacia para estar siempre de buen humor?
-Y tu? Por que estas aquí? -me pregunto.
-Tengo neumonía. Pero no es grave.
Con un gesto de la mano izquierda, que por mas que no estaba en cabestrillo, estaba vendada y con la vía intravenosa, me indico que me sentara en el sillón de al lado de su cama.
Hablamos de todo un poco: de mi enfermedad, de que había estado haciendo estos días, de como me encontraba yo, y del accidente...
-Como fue que te paso esto? -le pregunte mientras le acariciaba la parte no vendada de su mano.
Suspiro, y comenzó, tenia toda la pinta de ser una conversación algo larga.
-Estaba cruzando la calle para llegar a tu casa, quería ver si te estabas ahí, ya que en estos días últimos te haba ido a visitar y no había nadie.
Me miro con ojos tiernos un momento y luego continuo.
No se si lo sabes, pero le otro día llovió muy fuerte, y hacia mucho frió, entonces el agua se congelo en las calles -asentí-. Entonces, cuando yo estaba atravesando la calle, el automovil salio de la nada y me embistió de golpe. Nunca, en mi vida, nunca, había sentido tanto dolor como cuando me pego ese vehículo. Y mira que te lo digo yo, un indigente. Como te abras dado cuenta, me embistió por el lado derecho -añadió mostrándome el brazo en cabestrillo y la pierna enyesada-. Volé, hablando de la forma mas literal que te puedas imaginar, por los aires, y el auto que me golpeo se dio contra un poste de luz, por lo cual se le rompieron todos los cristales y me callerón todos arriba. Sentí como si miles de nimias navajas me cortaran la piel, una por una, concentrándose en cortarme cada una mas lenta y dolorosamente que la anterior, sentía moraduras y machucones por todo el cuerpo. Cuando, de repente, deje de sentir dolor. Ahí debió de haber sido cuando perdí la consciencia, por la perdida de sangre... -dijo, pensativo, con la mirada perdida, imaginando cosas que yo nunca llegaría a ver o sentir; gracias a Dios.
Me llamo la atención que mama no nos hubiera interrumpido en toda la tarde. Capaz que todavía no había digerido el tema de que yo fuera amiga de un indigente, o estuvo todo el tiempo ensimismada con nuestras historias.
-Me alegro que estés bien -le sonreí-, sinceramente. Es tarde, y no es que yo este en perfectas condiciones, así que es mejor que vuelva para mi habitación -añadí, bostezando.
-Tienes razón, perdón por haberte retenido tanto tiempo.
-Nada de eso, fue fascinante, aunque todo esto de fascinante no tiene nada. Te gustaría que mañana te viniera a visitar otra vez?
-Claro, todas las veces que quieras -dijo mientras asentía.
-Bueno, en ese caso -le dijo yo mientras mamá me ayudaba a pararme-, hasta mañana.
-Que descanses.

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Chicas, gracias por comentar, aunque los comentarios sean pocos :P, y gracias a todas las que me siguen. Me gustaría pedirles que le pasaran el blog a sus amig@s así ellos lo pasan y así sucesivamente.
Con respecto a las frases mal dichas por Zac, es por gusto, no se preocupen.
Gracias por estar ahí, son la razón por la cual, este blog sigue.
Bsss. Beck.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Explicación.

No lo podía creer. Zac! Justo tenía que ser Zac!
Por suerte -no hacia mucho me habían pasado calmantes por la vía- los farmacos empezaron a hacer efecto, y, al final, me entregue a esa inofensiva y calma inconsciencia, donde nada ni nadie podían herirme.
-Beba, despierta -escuche que susurraba mama-. Beba... Beba... -me sacudió suavemente el hombro.
-Que pasa? -le pregunte medio dormida.
-Alguien vino a verte- dijo con una sonrisa.
Dio un paso al costado y dejo al descubierto el preocupado rostro de papa y Amy.
-Rebecca, oh Dos mio! Estas bien? -practicamente que grito papa, mientras se acercaba con las manos revoloteando para todos lados.
-Estoy bien, no te preocupes.
-Que vas a estar bien? Solo escuchate! Te oyes horrible!
-He escuchado eso bastante seguido ultimamente -resople.
En eso se acerco Amy, que había estado callada hasta ese momento. Llevaba unos pantalones negros con una camisa blanca y tacones negros.
-Luka, calmate -le dijo mientras le ponía la mano sobre el hombro-. La preocupas mas así. No la ves de lo mas tranquila?
-Cierto -respiro hondo-, perdoname Becca.
Yo solo negué con la cabeza, mostrándole que no importaba.
Estuvo mas o menos tres horas, hablando con los médicos o mama.
Durante esas tres horas yo estaba que no aguantaba mas. Necesitaba saber como estaba Zac.
Cuando papa al fin se fue -no sin antes prometer que volvería- mama y yo nos quedamos a solas.
-Mama, podríamos ir a dar un paseo? No me gusta estar tanto rato quieta.
-Beba... Te tuvieron que llevar en silla de ruedas a todos lados estos últimos dos días.
-No me importa -podía ser tan testaruda, mama lo llamaba virtud, por que era tesonera y siempre conseguía lo que quería, pero para mi era un defecto-, necesito mover el esqueleto...
Entonces mama, mientras me ayudaba a levantarme y se ocupaba de que no me enredara con los cables, me pregunto:
-Becca, quien era el chico del telediario? Dijiste que lo conocías... No sera por eso que quieres ir a dar una vuelta?
-No te voy a mentir, a las dos preguntas es Si.
-De donde lo conoces?
Para ese entonces ya estábamos cruzando al puerta. Se sentía tan bien poder caminar, por mas que tuviera que sostenerme del brazo de mama, era lo mejor.
-No te enfades, por favor...
Me miro con suspicacia, pero asintió, prometiendo que no lo haría.
-Recuerdas el día que llego papa? -volvio asintió-, bueno, cuando yo llegue a casa, leí tu nota y fui hasta la cocina a buscar mi cena. No tenia hambre, por lo cual salí para afuera y se la di a un indigente que pasaba por ahí. Resulto ser un chico un año mayor que yo de lo mas agradable. Charlamos hasta las 11:30pm.
Mama no daba crédito a sus oídos. Había sido inteligente al no haberle dicho nada...
-Ahí creo que fue cuando me enferme -murmure, mas para mi misma que para ella.
Ya habíamos llegado a la recepción y pregunte por la habitación del chico embestido hoy en la tarde.
-Se encuentra en la habitación 328 -me contesto la recepcionista.
-Gracias.
Cuando toque a la puerta, la voz que tanto anhelaba escuchar me dijo que pasara. Su voz sonaba firme y sin un solo punto de debilidad. Era un chico fuerte.
Cuando abrí la puerta y le vi, pro poco me desmayo.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Sii! y Noo!

Después de un rato, mama entro, seguida por Bella.
-Rebecca, ahora iremos al área de pediatría para hacerte los típicos examenes, okay? -me pregunto la segunda.
Yo solo asentí y Steph me miro con preocupación. Le sonreí para que no se preocupara.
Me volvieron a sentar en una silla de ruedas y me pasearon por todo el hospital hasta llegar a pediatría.
La sala donde me hacían todas las cosas era toda blanca, con muchos cuadros con dibujos. Bella me dijo que era para que los niños pequeños no se asustaran cuando le pregunte.
Medirme y pesarme no tomo mucho tiempo, 20 minutos, máximo.
Cuando volvimos a la habitación me sorprendí por las caras de mama y Steph.
-Que ocurre? -les pregunte al no entender sus caras de alivio y felicidad.
-Llegaron los resultados de tus radiografías -me explico Laura.
-Y..? -les volví a preguntar, expectante.
-Por mas que hayas tosido sangre, no es tan grave como parece. Tienes el pulmón izquierdo un poco hinchado, pero dentro de una semana podremos irnos a casa -dijo mama con una gran sonrisa.
Yo solo pude dedicarles la sonrisa mas grande que me permitio la boca.
Me acostaron en la cama de vuelta y ahí fue cuando a mama se le transformo el rostro.
-Sra. Friedman...
-Hoppkens -la corrigió ella. Sabia que no le gustaba que la llamaran por su apellido de casada.
-Bien. Sra. Hoppkens, aquí tengo los resultados de Rebecca, los de pediatría. Lamento decirles que no son muy satisfactores...
Todos la miramos tensos, esperando.
-Mide un metro cincuenta y cuatro, que esta perfecto para su edad, pero lo que me preocupa es su peso. El resultado de la balanza fue treinta y cuatro, y eso que esta con las vías, suero y esas cosas, que serán como un kilo mas.
Mama me miro preocupada por un rato, hasta que dijo:
-Rebecca, tendrás que engordar de alguna forma, no es sano para ti.
No le conteste ni dije nada, me limite a mirar por la ventana.
En eso escuche que la enfermera salia de la habitación y mama le decía a Steph que se fuera para su casa, que era tarde.
Cuando estuvimos solas, mama se sentó a mi lado y se le escapo una lágrima.
Nunca la había visto llorar.
-Mama, que pasa? -le pregunte mientras le cogía la mano.
-Muchas cosas -fue su respuesta, y por el tono de su voz supe que no iba a decir mas nada
El silencio era muy incomodo, por lo cual prendí la TV. Y justo estaba en el canal del telediario.
''Hoy en la tarde una indigente fue embestido por un auto que había perdido el control por el hielo en las calles'' decía la periodista.
En ese momento mostraron una foto del accidente, y otra del indigente embestido.
-NO! NO PUEDE SER! -grite yo, aunque tenia la voz tan maltratada que se escucho como cuando alguien habla normalmente.
-Becca! Que pasa?
-Ese chico, el de la television. Lo conozco -le dije con los ojos llenos de lágrimas.
''En este momento el joven embestido esta en estado critico en el hospital central de Berlin'' siguió informando la mujer de la TV.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Solo quiero que seas mi mejor amigo, para siempre...

Neumonía: Inflamación del pulmón. La mayoría de los casos son causados por infección por bacterias o virus, y algunos casos se deben a la inhalación de sustancias químicas o traumatismo de la pared del tórax.

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Estaba asustada; no tenia la mas minima idea de lo que me iban a hacer.
En eso aparecio una enfermera de aspecto bastante joven y muy agradable, la misma que habia estado hoy en la habitacion conmigo apenas llegue.
-Rebecca, ahora te llevaremos a la sala de cirugias, pero no te preocupes, no te vamos a operar -añadio cuando vio la expresion de mi rostro-, es que alli estan las maquinas para sacarte la radiografia de la caja toracica o del torax.
En ese momento em tranquilice. Ya me habian operado una vez cuando niña, de apendicitis, y no habia salido nada bien. Los puntos de sutura se habian desprendido y se me habia abierto la herida. No queria que me volvieran a pinchar, abrir o coser.
Tomarme las placas habra llevado tres cuartos de hora. El hombre a cargo me dijo que los resultados estarian dentro de un rato, asi que la enfermera que me ''calmaba'' me llevo en una silla de ruedas hasta la habitacion de vuelta. Cuando entre:
-Becca! Oh por Dios! Estas bien?! -preguntaron mama y Steph al mismo tiempo.
-Estoy bien, tranquilos -susurre.
Entre Steph y la enfermera me trasladaron a la cama, aunque creo que la enfermera, que era bastante delgada, lo pudiera haber hecho sola. Estaba muy flaca.
-Dentro de media hora te llevare a la area de pediatria para poderte medir, pesar, etc. -me informo ella. En ese momento em di cuanta de que no sabia su nombre.
-Antes de irte, podrias decirme tu nombre? Si vas a atenderme los proximos dias, me gustaria saberlo -le pregunte, afonica. No habia forma de que mi voz mejorara. Ni siquiera los tecitos magicos de mama, que en realidad eran de miel y limon, habian funcionado.
-Claro. Mi nombre es Annabella, pero puedes llamarme Bella -dijo con una sonrisa.
-Igual que la de la saga de libros Crepúsculo! -trate de hablar, pero apenaz pude formar un patetico susurro.
-No se de lo que me hablas, pero trata de no hablar -me aconsejo-, no te oyes nada bien.
Enarque una seja como diciendo >>Enserio? No lo haba notado...<<, pero volví a mi antigua expresión en cuanto vi el rostro de mama.
En cuanto Bella se fue, empezó el interrogatorio de Steph.
-Rebecca, que te pasa?
-Tengo neum...
-No hables, escribe -me interrumpió mientras me entregaba un cuaderno y un boli.
-Tengo neumonía.
-Desde cuando?
-No lo se. Tengo que esperar a los resultados de las radiografias.
-No puedes imaginarte lo preocupado que estaba -susurro mientras me besaba la frente.
En ese momento los 2 dos nos volteamos al escuchar el ruido de una silla al moverse.
-Mejor los dejo solos... -dijo mama en un tono que no me pareció nada gracioso. Ya halaría con ella seriamente cuando pudiera hablar otra vez...
Nos quedamos solos, en silencio.
El poso su cabeza en mi almohada y yo pose la mía junto a la de el. Y luego me cogió la mano. Trate de apretarsela, pero fue tan débil que creo que ni lo debe de haber sentido.

En ese momento unas lágrimas silenciosas comenzaron a caer por mis mejillas. No eran muchas, pero bastaron para que Steph las notara.
-Que anda mal? -pregunto tiernamente, tratando de obviar el gran problema que apenas comenzaba.
-Estoy asustada -escribí.
-Al fin una reacción normal. Tu madre me dijo que te habías alterado lo menos imprescindible cuando te lo dijeron.
-No estoy asustada por mi, si no por mama. Si no llego a salir de esta, que pasara con ella?
-Y por que no saldrías de esta? -me pregunto con la voz muy contenida. Se ve que lo que le dije lo cogió con la guarda baja.
-Empecé a toser sangre, y por si no lo sabias, cuando toses sangre es cuando estas en una de las fases mas avanzadas -le explique.
-Y como es que tu sabes eso?
-Libros.
-Saldrás de esto, tu tranquila... -me susurro al oído, y se le escapo una lágrima, aunque estaba segura de que era muy orgulloso para admitirlo.
-Te quedaras conmigo?
-Todo el tiempo que necesites, para lo que me necesites...
-Entonces, además de ser mi mejor amigo, también seras mi doctor -y le dedique una sonrisa.
-Seré cualquier cosa que quieres que sea...
Después de eso me quede dormida junto a su cabeza. Lo quería tanto... Pero del modo que solo se puede querer a aquella persona que sabes que siempre estará para ti no importa lo que pase, del modo que se quiere a un mejor amigo...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Todo por culpa de la tos.

La verdad, que me sentí muy sorprendida cuando mama me dijo eso, pero no sorprendida por mi enfermedad, si no por mi extraña reacción al problema.
-Ah, esta bien. Tengo que telefonear a Steph, y si ve a Zac que le digo que no voy a estar en casa por un rato...
-Becca, estas bien? Entendiste lo que dije? -me pregunto Laura, muy preocupada.
-Te entendí perfectamente -dije con la vos, afónica, demasiado calma para la situación.
-No estas asustada?
-De que sirve asustarse de algo que no podemos evitar? Lo hecho, hecho esta. No podemos revertir nada.
Mama se quedo a cuadros, presumí que por mi razonamiento.
No dijo mas nada y me tendió mi móvil, que se lo había pedido anteriormente.
-Ten -dijo con la voz contenida.
Marque el numero de Steph, y atendió enseguida.
-Beck! Donde estas?! Te he estado llamando estos últimos días y no cogías el móvil!
-Tranquilo, estoy bien -pero al ver la cara de mi madre, rectifique-, bueno, no bien del modo que una persona puede estar.
-De que estas hablando? Donde estas? -volvió a preguntarme.
-Estoy en la habitación 204 del hospital.
-...
-Steph, estas...
-No hables, te escuchas horrible. Voy para allá -me interrumpió, con la voz mucho mas severa que antes.
Y colgó.
-Mam... -y no pude terminar por que empecé a toser muy fuerte, y como me habían enseñado cuando era niña, me cubrí la boca con la mano. Al retirarla, vi que estaba salpicada con un liquido rojo.
-Que pasa, Beba?
La mira a los ojos y le enseñe la mano.
-Oh por Dios! Rebecca, dime la verdad, tu duele algo?
-La cabeza y la garganta, ah, y me cuesta un poco respirar.
No me contesto ni me dijo nada, solo apretó un pequeño botón rojo que estaba al lado de mi cama, y me dijo que era para llamar a la enfermera cuando el pregunte.
Entro enseguida, y cuando mama le contó lo de la tos con sangre, sus ojos se abrieron como platos y salio de la habitación, pero volvió enseguida con varias personas mas.
Algunas personas empezaron a chequear mi pulso y respiración, mientras otras chequeaban las maquinas a las cuales me tenían conectada.
Y como las cosas no podían ser peor, en ese momento Steph entro a la habitación.
-Rebecca! Que te pasa?! -me pregunto muy alarmado.
-Lamento mucho decirle esto, joven, pero tendrá que retirarse -le contesto el medico a cargo antes que yo pudiera decir algo.
-No pienso irme de aquí hasta que sepa que es lo que pasa.
-Esta bien, la Srita. Friedman tiene neumonía y tendremos que llevara al Departamento de Cirugía por que empezó a toser sangre y notamos la presencia de fluido en sus pulmones -el doctor dijo eso tan rápido que no entendí muy bien hasta que me transportaron a una camilla móvil, mi madre empezó a llorar y Steph la abrazaba para consolarla.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Que tengo que?!?!

Como la fiebre no bajaba, mama se preocupo mas de lo que estaba y llamo al medico.
El dijo que podía a llegar a ser apendicitis, entonces me internaron.
Papa me llamo preocupado, ya que no sabia nada de esto por que se había ido a recorrer otras ciudades alemanas con su mujer, diciendo que volvía ya mismo.
Me levaron hasta el hospital en una ambulancia, aunque, gracias a Dios, con las sirenas apagadas.
Yo estaba medio ida, me dolía todo, pero alcancé a escuchar la charla de mama con en medico.
-Siempre fue así de flaca? -le pregunto el hombre a ella.
-Si, no puedo conseguir que engorde. Lo he probado todo, creame. Hasta llegue a meterle algunas vitaminas a sus alimentos sin que ella supiera... Pero nada funciono -se lamento.
Se me corto la espiración por un segundo; me había estado medicando a escondidas? Eso si que no me lo esperaba. Yo creía que era una chica madura, a la que se le podían contar las cosas sin que armara un escandalo.
-Usted es delgada también, capaz que es genético.
-No era tan flaca de chica, pero su estado me preocupa. Y en estos últimos cinco días apuesto a que bajo mas de un kilo...
-Esta hace cinco días así?!- pregunto el enfermero con tono de incredulidad.
-Si, pensé que se curaría, pero...
En ese momento llegamos al hospital.
Me llevaron en una silla de ruedas -fue horrible, todos me miraban- hasta una habitación. Una vez allí me acostaron en una cama toda blanca con unos aparatos a los costados.
En ese momento empecé a toser mas fuerte de lo que lo había hecho en estos últimos días.
-Becca, estas bien? -me pregunto mama.
-Perfectamente -tos-, no te preocupes -y volví a toser.
Le habia mentido, no estaba bien, el dolor de cabeza y garganta me mataban. Sentía como si miles de antorchas me quemaran una por una, lenta y dolorosamente.
En eso entro una mujer joven, de pelo castaño claro y ojos oscuros, vestida toda de blanco, por lo que máxime que seria una enfermera.
-Hola querida, como es tu nombre?
-Rebecca -le conteste, afónica.
-Bien, Rebecca -dijo mientras escribía algo en una libreta, esa mujer de ahí es tu mama? -volvió a preguntarme señalando con la cabeza a Laura.
Asentí.
Bien, ahora te haremos unos examenes para saber que es lo que tienes -me informo con una sonrisa.
Yo solo pude asentir nuevamente.
Después de que me hicieran todos los examenes estuvimos esperando media hora, hasta que llamaron a mama.
Cuando volvió, estaba blanca como la tiza, y con ella entraron otras enfermeras que me conectaron una vía en el brazo derecho, en el pliegue del codo, para ser exactos, y otra en la muñeca izquierda.
-Mama, que esta pasando? - le pregunte en susurros, asustada.
-Tienes neumonía -me contesto en susurros.

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Chicas, perdonn!! Se que les dije que el cap iba a ser super interesante, pero no pude escribirlo por que tenia que haber una expoliación para lo que pasara!!
Perdonnnnnn
Besoss, Becca.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Después de que Zac se fue.

Una vez que Zac cerro la puerta empezó la tortura.
-Rebecca, puedes decirme que diablos hacías con un chico así?!!!
-Se llama Zac y es mi amigo.
-Tu amigo!!!?!!! -me miraba incrédulo, pero yo no entendía. Que tenia de raro?
-Si, algún problema?
-Es un indigente? En que estabas pensando? Y cuando lo conociste?
-Que tiene que ver lo que eso o no es? Si es buena persona, por que me va a importar su aspecto? Y para tu información, lo conocí ayer en la noche.
Lucia tan exasperado, y yo seguía sin entender...
-Donde tu madre se entere de esto...
-Pero no se va a enterar, entonces, cual es el problema? -le dije mirándolo amenazadormente.
-Es solo que... -suspiro mientras se sentaba en el sillón y se sujetaba la cabeza con las manos.
-Solo que? -le pregunte mientras me sentaba a su lado.
-No viste su aspecto? Y si te llegara a hacer algo? Te juro que lo mato...
-No me va a hacer nada, calmate -le tranquilice y le puse la mano sobre el hombro.
Se me quedo mirando un rato, hasta que...
-Pero que demonios haces aquí? Tendrías que estar metida en la cama! Tienes las mejillas rosadas, tienes fiebre?
-La ultima vez que me probé el termómetro, y a juzgar pro al hora que es, fue hace unas dos horas, tenia casi 40°C.
-Vamos! a la cama, ahora!
-Pareces mi padre.
Me acompaño hasta mi cuarto y se sentó en la silla en la cual se había sentado Zac hasta hace un rato.
-Hablando de padres, como esta el tuyo? -me pregunto.
-Bien, conocía a su esposa, se llama Amelia. Es muy bonita.
-Me alegro. Donde esta ese coso para probarte la fiebre?
-El termómetro? -asintió con la cabeza- En el baño, tercer cajón del lado derecho.
-Perfecto.
Lo fue a buscar y volvió en bastante rápido.
-Ten, pontelo.
Después de que me lo probara Steph llamo a mi mama.
-Laura? Soy Steph.
-........
-No, vine a ver a Becca por que me preocupe hoy.
-........
-Tranquila, no paso nada horroroso.
-.......
-Es que Becca tiene 40°C desde hace dos horas, y no le ha bajado.
-.......
-Bueno, adiós.
Después de que cortara salio de la habitación y volvió al rato con un vaso de agua y unas pastillas.
-Tomatelas, te van a hacer bien, o al menos te bajaran la fiebre.
-En que estabas pensando? -le pregunte mientras tragaba la medicina.
-Es preocupante que tengas tanta fiebre, u madre tenia que saber.
-Si, pero ella esta trabajando y no tiene por que saberlo hasta que llegue!
El no dijo nada y simplemente se sentó en la silla otra vez. Al cabo de un rato me quede dormida.

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Hola chicas! Se que el capitulo no es muy interesante pero el próximo lo va a ser y mucho! (al menos para mi :D).
Bss y comentenn.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Soy pobre, y que?

Adivinen quien lo cuenta! Bss.




Se quedo dormida casi enseguida.
Se veía tan linda así, tan pacifica, parecía un ángel.
No se como, pero no me aburrí en esas dos horas que ella durmió. No me aburría de verla.
Pero ella se despertó cuando alguien toco la puerta.
-Que...? -murmuro, todavía soñolienta.
-No te preocupes, es alguien tocando al puerta. Quieres que abra?
-No gracias, si llega a ser mi mama o mi papa les va a dar un infarto si no soy yo la que la abre.
Solo asentí con mi cabeza mientras ella se levantaba.
-Por cierto, te quedaste aquí todo el rato? Cuanto tiempo dormí? -me pregunto mientras caminabamos.
-Dormiste mas o menos dos horas, y si, me quede aquí mientras dormías.
-Gracias -fue lo único que dijo mientras abría la puerta.
Del otro lado había un chico alto y flaco, de ojos celestes y pelo rubio.
-Rebecca! Quien es el?!
-Tranquilizate, es un amigo -tenia la voz muy ronca, casi afónica.
-Pero que? Becca, que no te das cuenta...
-No, no me doy cuenta -le interrumpió ella-, ahora, vas a pasar o no?
-Claro -dijo el chico mientras entraba.
-Sera mejor que me vaya -dije yo. No encajaba con ellos dos.
-Si tu quieres -dijo ella. El chico parecía enloquecido, tenia pinta de que le iba a dar un ataque si no me iba pronto.
-Nos vemos -le dije antes de salir.
Estuve toda la tarde pensando en ella, y eso que apenas al conocía. Solo sabia que se llamaba Rebecca.
No importaba, no podía sacármela de la cabeza.
Todo el rato en el cual estuve solo anduve deambulando sin rumbo por Berlin, camine por unas plazas en las cuales la gente se alejaba de mi lo mas posible sin ser descorteces.
No me importa, estoy acostumbrado, tenia ganas de gritarles. Si fuera normal no creo que haría lo mismo, esa discriminación no me gustaba en absoluto.
Esa era otra cosa que me gustaba de ella: no me discriminaba por ser quien soy. Siento que puedo ser yo mismo con ella, no tener que ocultarle nada. Tenia el presentimiento que Rebecca era de esas personas que les puedes confiar la vida, y que sabes que no te van a traicionar, pase lo que pase.
Vulgarmente hablando, era un indigente, que no tenia hogar ni dinero para comprarse comida, pero no me importaba. La vida es un regalo del cielo, y hay que aprovecharla al máximo.
Exprimirle todo el jugo posible.
Esta noche volvería a ir a verla. No es normal que a alguien le suba la fiebre tan rápido, y cuando se despertó tenia cara de seguir con la fiebre muy alta. Esta noche me fijaría si seguía bien. O al menos eso esperaba.



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Como veran, puse una foto, y quiero saber que piensan de eso. Les gustaria que pusiera una en cada entrada??

sábado, 14 de noviembre de 2009

En casa, con Zac.

Cuando colgué con Steph mire por la ventana, y a quien no saben que me encontré...
-Zachary, digo Zac, que haces aquí? -le pregunte mientras abría la ventana.
-Solo pasaba por aquí y vine a ver si estabas, por mas que ayer dijiste que tenias colegio... ablando de eso, no tendrías que estar en el colegio?
-Estoy con fiebre, por eso no fui. Quieres pasar?
-Si quieres...
Fui caminando despacio -por que me dolía todo- hasta la puerta y la abrí.
El seguía parado enfrente a al ventana, por lo que le grite:
-Aquí! Te dejo la puerta abierta que hace frió!
El vino corriendo hasta mi y entro, cerrando la puerta a su paso.
-Que linda casa!
-Gracias, tienes hambre?
Su cara lo delataba, por lo que fui directo a la cocina y cogí un plato en el cual puse un poco de cereal y un vaso de leche al lado de este.
-Gracias.
Me sobresalte al oírlo detrás de mi, no lo había escuchado venir.
-De nada.
Se quito el gorro -Que educado- pensé, y empezó a comer. Nuevamente me impresiono lo rápido que comía.
Antes de que pudiera decir algo ya se había terminado el plato de cereales y estaba tomándose al leche.
-Estaba delicioso.
-Me alegro que te haya gustado.
Me miro un rato, y después dijo:
-No es que sea un especialista ni nada de eso, pero te ves horrible.
-Gracias -dije irónicamente.
-No me refiero a eso, sino que tienes una cara terrible, seguro que tienes mucha fiebre.
-No lo se, me la probé hace un rato y tenia 39 algo...
Se quito el guante gris que tenia en la mano, con los dedos cortados, y me toco la frente.
Me quede helada ante ese inesperado contacto físico. Tenia la mano muy tibia para haber estado toda la mañana afuera.
-Probártela de vuelta -me ordeno cariñosamente mientras se volvía a poner el guante.
Suspire. Que mas da, y fui a buscar el termómetro.
Después de probármelo me quede con lo ojos abiertos.
-Volvió a subir!
-Cuanto tenias cuando te la probaste por primera vez?
-38, 5.
-Y la segunda?
-Ya te lo dije, 39 algo...
-Y ahora?
-Casi 40°C -dije seria.
Se quedo callado un momento, mientras me miraba.
-Metete en tu cama ahora, si sigues así vamos a tener que llamar a un medico.
-MÉDICOS NO! Por favor... -le suplique mientras caminaba hacia mi cuarto, seguida por el.
-Eso lo veremos.
Me metí en la cama y el se sentó en al silla de mi escritorio, que había dado vuelta para poder verme la cara.
-Te duele la cabeza, la garganta, algo?
-Lo que tu dijiste y todo el resto del cuerpo.
-Normal, con la fiebre que tienes me procuraría mas de lo que estoy. No es normal que la fiebre suba tanto en tan poco tiempo.
Nos quedamos en silencio un rato, mirándonos a los ojos. Tenia unos ojos preciosos.
-Como es que sabes tanto? -le pregunte- Yo eso lo se pero de escuchar a mama y la televison.
-Si eres como yo, aprendes a sobrevivir, y si te enfermas, tienes que cuidarte solo.
-Y tus padres?
-No tengo.
Me quede shockeada por su respuesta.
-No tienes padres?
Negó con la cabeza.
-Eran como yo, y murieron en una tormenta de nieve muy fea cuando yo tendría 10 años, mas o menos.
-Lo siento.
-No importa -me miro con ternura-, están en un lugar mejor donde sea que estén.
Después de eso me quede dormida, pero me despertó el ruido de alguien tocando al puerta.

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Gracias por los somentarios chicas!! Son la razon por la cual esta historia continua, por mas que no poste muy seguido XD !!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Impulsos.

Chicas, hace un tiempo hice una encuesta si les gustaría que la historia fuera narrada por otros personajes, y gano el SI, así que este capitulo la va a contar Steph.
Otra cosa: quiero agradecerle a ''Anónimo...'' que siempre comenta todas mis entradas, por mas que no poste muy a menudo. Pero tengo una muy buena excusa: estaba con los examenes finales, pero ya los termine, así que tratare de postear TODOS los días.
Comenten que sus comentarios me alegran e inspiran muchisimo!
Besos y muchas gracias a todas las que me siguen, aunque no sean muchas :P

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Faltaban 3 minutos para que tocara el timbre y ella todavía no había llegado, que raro, siempre llegaba temprano.
De repente veo a Rodriguez acercarse a mi.
-Hey, Steph!
-Que quieres? -trate de ser lo mas amable posible. Ese chico me sacaba de quicio.
-Viste a Becca? No la encuentro por ningún lado.
-Para empezar, no, no la vi, y segundo, para que quieres saber?
-Tengo que hablar con ella.
Suspire. Ese chico no me iba a sacar a mi Becca. No lo iba a hacer.
Me di media vuelta para evitar soltarle alguna grosería y camine hacia la clase, ya que estábamos a punto de entrar. En ese momento suena mi celular.
-Steph? -dijo una voz casi afónica del otro lado del teléfono.
-Becca! Si, que te pasa? Te oyes horrible...
-Estoy con fiebre, peor eso no importa.
-Como que no importa?! Cuanta fiebre tienes?
-Quieres saber? -pregunto, se notaba que no quería decirme.
-Si te lo pregunto es por algo, no? -dije sarcásticamente.
-No uses el sarcasmo, no te queda bien, eres demasiado bueno.
Eso que dijo me hizo sonreír. Seria bueno, pero demasiado solo con ella.
-Esta bien, perdón. Ahora, en que nos habíamos quedado...?
Se quedo en silencio un momento antes de contestar.
-Hoy, cuando mama me probo la fiebre, tenia 38,5.
-38,5??!! -grite. Todos en el pasillo se quedaron viéndome.
-Si eso te asusta mejor no te digo cuanta tengo ahora.
-Me lo dices ya mismo -le ordene, muy serio.
-Me volví a probar el termómetro por que la cabeza me había empezado a doler mucho y tengo 39.7, y sigue subiendo...
Me alarme muchisimo. Rebecca nunca había tenido fiebre tan alta.
-Voy ya mismo a tu casa.
-Ni se te ocurra faltar a clases! Además, necesito que alguien me pase las notas y apuntes mas tarde.
-Esta bien, pero apenas termine el horario escolar voy para tu casa.
-Si no hay mas remedio -dijo, derrotada mientras suspiraba.
En ese momento toco el timbre.
-Escuche el timbre. Vete a clases. Chao.
-Chao, Becca. Te cuidas mucho.
-Si papa. Y colgó. Pero antes de que lo hiciera escuche que decía: ''Zachary! Digo, Zac, que haces aquí?''
Quien seria Zachary? Y por que se la escucho tan contenta cuando dijo eso?
Esas dos preguntas me estuvieron rondando en la cabeza toda la mañana, hasta el almuerzo.
-Hoy te escuche hablar con Rebecca por teléfono, sabes por que no vino? -dijo esa voz que yo odiaba tanto.
-No te importa -le conteste bruscamente. No estaba de ánimos para fingir ser amable.
-Vamos Hoffman, se que no te caigo bien, pero por lo menos dime lo que le paso.
-Primero de todo: FELICITACIONES! Acertaste! Y después, por que te importa tanto lo que le pasa a Becca?
En ese momento me senté en una de las mesas del comedor, y el hizo lo mismo en la misma que yo. Vaya, como lo odiaba.
-Estoy mas que seguro que ella te contó todo, así que no me voy a andar con jueguitos de ninguna clase: me gusta. Por eso me importa.
Estaba furioso, tratando de controlar el impulso de chocar mi puño lo mas fuerte posible en su linda carita.
-Rodriguez, dejame en paz.
-Se que te gusta ella, Hoffman. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta.
Cogí mi bandeja y me fui. No iba a tolerarlo mas.
Tire la comida en al basura y fui hasta mi casillero para coger mi mochila e irme a su casa.